Lo que esconde el caldero de la Naga
Había una vez, en el cuarto distrito, una joven muchacha que se llamaba Mei. Como en vida había tenido un corazón noble, no había permanecido demasiado tiempo en las casas de tortura y luego su custodia fue confiada a su antepasado Xue Gang, jefe de un pequeño pueblo de campesinos.
Pero Xue Gang era un tirano. En vez de seguir la sabia senda de austeridad de los muertos, imitaba la existencia de los vivos y alentaba a los aldeanos a las peores orgías. Fue tan duro y tan cruel con la infortunada Mei que ella acabó por huir en compañía de Ting, su única amiga, que, al igual que ella, sufría la brutalidad del jefe del pueblo. Entonces, las dos jóvenes atravesarón la desolación del Valle Rojo para buscar la morada de la naga y ofrecerle un lémur.
A medida que se alejaban de su casa, Ting estaba cada vez más asustada y olvidó su decisión inicial. Entonces empezó a contar a Mei los horrores que se contaban de la naga para convencerla de volver a casa.
- Ella tomó el nombre de una Bodhisattva muy misericordiosa – decía -, pero en verdad, la naga es Continuar leyendo ‘Kuan Yin, sacerdotisa naga por Pierre Bouas’








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