18
Jul
08

Abusus non Tollit Usum

Ella pasó los dedos por los aros que laceraban su entrepierna, y apartó los labios de su vagina. Sin olvidarse de gemir, se empaló violentamente sobre el misionero y lo cabalgó. Salvaje y feroz, la súcubo se repantinga sobre el mortal atado a la mesa de obsidiana, piel contra piel, sus carnes abiertas contra la frente del santo varón… A pesar de todo -cómo el crucifijo que él aprieta contra su pecho y sus oraciones mudas- su vitalidad le es robada. Bajo la mirada del demonio embajador, la torturadora ya no se divierte. El embajador infernal lo observa todo con una mirada torva, por no decir vítrea. Sentado en un rincón del sombrío cuarto, privado de ventana o tronera, se enciende un purito que le quitó a un soldado muerto.

La súcubo deja de moverse sobre el mortal.

– Sabes muy bien dónde puedes meterte tu cruz – dice ella. Y se queda en el mismo sitio.

La criatura se contonea de nuevo y le arranca gemidos de placer al cura. A cada sacudida, las heridas del demonio se abren un poco más, revelando órganos que impulsan una vida impía. Ella busca su vieja lengua , reseca por un viaje tan largo, con un largo beso cargado de obscenidad, puede que incluso fuera un tanto animal. El padre escupe, maldice y se resiste todo cuando puede: arqueando los riñones. Montado por una ramera infernal por 5 veces gozosas para ella y en las cuales él se corrió 3 veces en contra de su voluntad. Pensativo, el demonio embajador espiró un humo espeso, sólo tenía ojos para esa desgraciada criatura que se remueve. Suspira e inspira una bocanada: un poco de polvo se mezcló con las hojas del tabaco. El mortal sólo tiene oraciones en los labios. Se aboca al arrepentimiento. Su escroto se vacía una cuarta vez. ¡He aquí lo que se conoce como una desfloración en toda regla! La súcubo se cansa. Abandona su juguete, se aparta de él sin vestirse y camina alrededor de la mesa, agobiada. Se pregunta qué hacer con este ser que chapurrea y que encomienda su alma a Dios.

– ¿Así es cómo pagas tus deudas?- hecha pestes la criatura.

El embajador alza sus hombros macizos y vuelve a avivar su purito con la ayuda de un brasero.

– Haz lo que te parezca- responde él con una sonrisa.

Las lágrimas fluyen por las mejillas del padre, dejando surcos a través de las cenizas que las recubren. La verdugo se enfurece y se cubre de nuevo los hombros con la piel despellejada. Se reajusta con nerviosismo los anillos que le perforan los pezones, sinceramente lamenta no haberse consolado con ese crucifijo: su invitado lo aprieta convulsivamente entre sus dedos. Ella inspecciona el cuerpo: tan blando, pero tan viejo… apergaminado por los años. ¿Por qué suministrarle comida  aquí, en el Infierno? ¡Tan delgado que no es capaz de proporcionarle placer! Irritada, busca en una esquina oscura, y extrae de un baúl unas cizallas y unas pinzas. Justo lo necesario para cortar la epidermis, descubrir los músculos agitados por las convulsiones e incluso para perforar las entrañas sin acortar demasiado la esperanza de vida del sujeto.

Si este santo varón no sabe satisfacer a una súcubo que lo monta… ¿la podrá distraer con su agonía?

El embajador aplasta su purito contra las piedras mientras el otro demonio pone a calentar las tenazas. Se oye un grito desesperado: el mortal que, a fuerza de frecuentar a los que administran el Interrogatorio (la inquisición), sabía lo que le esperaba. Después de la violación, la súcubo se prepara para triturarle las tripas. Él se resiste, deteriora las cuerdas que lo retienen en esa mesa de obsidiana, aúlla hasta lastimarse la garganta. No consigue nada, ella corta su piel y aparta la dermis. A través de su sayo, manchado durante el viaje, se extiende una mancha de sangre. Ese humor se une al polvo de los Infiernos y los gritos cesan repentinamente. La súcubo se queda inmóvil, con un tizón en la mano. El embajador se encoje un tanto avergonzado.

– Así están hechos los mortales que nos invaden… – Se asombra la torturadora.

Un líquido pegajoso y blanco fluye de su entrepierna hasta el hueco de su rodilla. Cubre con un mantel las heridas del santurrón, esas heridas rodeadas por una piel muerta, tal y como lo harían las flores con una tumba.

– ¿Y ninguno de nosotros tratan de pararlos?

El cornudo, que se enciende un segundo purito, se ríe burlonamente. Sacude la cabeza a riesgo de comerse su propia melena.

– Si todos ellos y ellas tuvieran tal envergadura, yo no estaría aquí entregándote a este mortal – replica- Aprovéchalo: ¡eres la primera en degustar a un hombre en eones!

El argumento da en el blanco; la súcubo sonríe francamente y recoge su material.

Anuncios

7 Responses to “Abusus non Tollit Usum”


  1. 1 wolfoman
    18 julio 2008 en 6:00 pm

    … no se ni que poner. salvaje.

  2. 2 Alissea
    19 julio 2008 en 4:14 pm

    Creo que este es el relato más… no sé… ¿incómodo de leer?
    Vamos que no se cortan a la hora de dar detalles, no.

  3. 3 Anónimo
    20 julio 2008 en 11:36 pm

    Desagradable. No sé muy bien qué buscan estos franceses en sus relatos… si dar rienda suelta a extrañas fantasías o simplemente provocar.

    Creo que hay cosas innecesarias… y este relato lo es 😦

  4. 4 Alissea
    21 julio 2008 en 4:18 pm

    Cierto Anónimo nº1 jajaja ¿o debería decir Arendal? 😉
    Estoy contigo en que podrían haberse ahorrado este relato, que en sí no aporta nada relevante al trasfondo del juego. Por eso he tardado más que los otros en colgarlo: dudaba de si ponerlo o no. 😦

  5. 5 wolfoman
    21 julio 2008 en 6:19 pm

    hombre, habla de las costumbres de las sucubos, de como un pobre misionero es torturado y violado y (para mi lo mejor) de un embajador infernal fumando puros al mas puro estilo anibal smith. hay que recordar tambien que es un relato frances y que ellos fueron los que inventaron la palabra voyeur jejejejeje

  6. 6 Edu
    25 julio 2008 en 11:44 am

    El relato no me parece de excesiva calidad y carece de cierta fluidez. La historia en si es original,

  7. 7 Makoto (en el foro)
    20 octubre 2008 en 8:30 pm

    Jo po, pues vaya relato, la verdad es que no esta mal, un poco truculento y fuerte tal vez, pero bueno, asi son los demonios, creo que ire a por el siguiente relato ^^


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Foro Hell Dorado en español

Dragones helldoreños

Hoy estamos a…

julio 2008
L M X J V S D
« Jun   Ago »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Archivos

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 11 seguidores

Helldoreños que nos han visitado

  • 187,823 helldoreños

Desde donde nos leen


A %d blogueros les gusta esto: