02
Abr
09

El portador de almas por Pierre Bouas

El antepasado del burócrata

Un día, hace mucho, mucho tiempo, Mara la corona de sangre* atravesó el muro de los limbos e invadió el cuarto distrito. Su ejército incendiaba y saqueaba todo lo que podía a su paso, destripando a los híbridos y esclavizando a los demás. Un puñado de campesinos que se había salvado de la matanza, se reunió en consejo en medio de las cenizas de un pueblo de la gran grieta de Col Pei.

– Si no nos escondemos – decían- , los demonios del exterior nos matarán. La muerte  vendrá a por nosotros  sin que hayamos podido acumular suficientes bienes y nuestra próxima existencia será vergonzosa.

– Aunque nos escondamos – respondió el portador de almas del pueblo, que era el más valiente y  el más sabio de todos ellos-, los pérfidos hombres salvajes que siguen al ejército de Mara nos desalojarán y nos matarán. Prefiero renacer bajo la forma humillante de un gusano que estar esperando siempre a ser atacado. Recordad que nuestro deber es defender nuestro querido Infierno de Diyu. Es el Infierno de nuestros antepasados, así como de nuestros descendientes. Nuestro señor Yanluowang ya debe de haber reunido a su ejército de inmortales para rechazar a los invasores. ¡Unámonos a él!

Estas palabras prudentes y orgullosas despertaron el coraje de otros campesinos que decidieron ponerse en marcha. Sin embargo, uno de ellos no se sintió confortado por el discurso. Desde que abandonara las Salas de las Toruras, no había aportado ningún beneficio. Sin duda temía reencarnarse en algo peor que un gusano. Le dice aparte al portador de almas:

– Soy el tátara-tátara-tátara-tátara-tátara tío abuelo de un juez de Yuming. Mi descendiente es una persona viva importante, ¡y eso me convierte en un antepasado importante! Si en algún momento, durante nuestra larga marcha, nos cruzamos con demonios del exterior, acuerdate de salvarme. Mi descendiente sabrá agradecértelo.

El portador de almas se mostró conformé asintiendo con la cabeza, pero no dijo nada.

Más tarde, mientras rodeaban el famoso arrozal famélico de su distrito, el pequeño descubrió a tres soldados del ejército de Mara en el camino, delante de ellos. Entonces, uno de los campesinos dijo:

– Continuad sin mí, compañeros, voy a atraerlos hacia el arrozal.

Entonces, se lanzó hacia los condenados de la Gula con grandes aspavientos, y éstos lo perseguieron. Cuando lograron cercarlos, el agua les llegaba a la cintura. Antes de que pudieran lanzar sus langas lenguas, el arrozal se los tragó, así como también se tragó al valiente campesino. Todos se emocionaron por el sacrificio de su compañero, excepto el antepasado del juez que había pasado mucho miedo. Entonces le dijo al Portador de Almas: 

– Acuérdate de lo que te he dicho, y mi descendiente te cubrirá de riquezas.

Más tarde, cuando atravesaban las cataratas eclipsadas, el pequeño grupo vio otros tres soldados del ejército de Mara en el camino, tras ellos. Entonces, uno de los campesinos anunció:

– Continuad sin mí,compañeros, voy a retenerlos al pie de las cascadas.

Se quedó atrás, guadaña en mano, y retrasó a los fanáticos. Estaban a punto de degollarlo cuando las cataratas empezaron a fluir de nuevo. La cólera del agua se los llevó, así como al valiente campesino. De nuevo, todos los demás lamentaron el sacrificio de su compañero, excepto el antepasado del juez que había tenido mucho miedo. Y entonces, volvió a decirle al Portador de almas:

– ¡Recuerda lo que te dije, y mi descendiente te dará un cargo honorable en Yuming!

Finalmente, el pequeño grupo llegó hasta el río de leche rancia que separaba la frontera entre el cuarto y quinto distrito. A lo lejos, divisaron el ejército inmortal del señor Yanluowang con sus héroes, sus magos y sus demonios. Esta visión los llenó de alegría, pero por desgracia, a`pocos  pasos del camino, tres pérfidos hombres bestia los esperaban, escondidos por cañas traicionaras. Al verlos, el antepasado del juez se volvió hacia el Portador de Almas para indicarle algo. Sin embargo, no tuvo tiempo de pronunciar ni una palabra: un disco de guerra había cortado la garganta a uno de los campesinos, pero el Portador de Almas había preferido ver rodar su cabeza (NT: vamos que le cortó la cabeza al antepasado del juez). Los hombres bestia recogieron el cadáver y regresaron a las cañas para descuartizarlo a su antojo y decorar con sus trozos sus escamas y sus pluumas.

Durante este tiempo, otros campesinos consiguieron huir y reunirse con el ejército de Diyu, al lado del cual combatieron hasta que los invasores fueron rechazados. Y decimos que, como recompensa de su coraje extremo, el mismo  gran Yanluowang les prometió restaurar su pueblo una vez recobrada la paz.

  • *****

– Da igual ser grande o pequeño – diJe el alumno – la lealtad de cada uno es el más preciado de los tesoros, porque no se compra.

– Has comprendido la lección – respondió el maestro.

Los cuentos de Diyu

  • Nota de Abaadoth: se trata del archidémon Ahriman
Anuncios

0 Responses to “El portador de almas por Pierre Bouas”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


Foro Hell Dorado en español

Dragones helldoreños

Hoy estamos a…

abril 2009
L M X J V S D
« Mar   May »
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  

Archivos

Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

Únete a otros 9 seguidores

Helldoreños que nos han visitado

  • 188,294 helldoreños

Desde donde nos leen


A %d blogueros les gusta esto: