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Crónicas de Zaebas- Un rey en el campo de batalla (2ª parte)

Aquí va la segunda y última parte de este relato. Finalizado el turno de Hassan, ahora le toca a la Viajera exponer sus conocimientos.

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Un brillo mortífero iluminó fugazmente los ojos de Hassan, pero la Viajera no se dejó intimidar. Sabía, incluso antes de visitar al Viejo de la Montaña, que su vida dependería de la respuesta que iba a dar ahora.

   – Recientemente me alié con los mercenarios cristianos, pero no me contaron nada – dijo con su voz quebrada-. Se dejan llevar, cegados por las riquezas que rebosa este lugar y dejan a otros la tarea de desvelar la trama de esta sangrienta mascarada.  
El señor demonio Zaebas, al contrario que sus rivales, siempre fue un fiel servidor del archidemonio. Es el seño de los misterios y los guarda celosamente. Así pues, no actua por lealtad a un reino incierto, sino por el orgullo de poder considerar esos secretos como su tesoro personal. Señor de los misterios… he aquí que corroba tus sospechas.
Nunca quise creer que en su feudo escondía un paso hacia la Isla del Diablo, por la sencilla razón de que es un locura soñar con ese lugar infernal. Sin embargo, me has convencido, Hassan, de que estás loco… Y sólo los locos pueden percibir estas cosas.
Zaebas estableció su deudo en Pelión hace mucho tiempo, para prohibir el camino hacia el reino de la Sabiduría. Dado que los vivos invaden los infiernos desde hace siglos entrando por Kohut, las fuerzas de los señores feudales se debilitan poco a poco. Tomó por costumbre enviar a sus compañías a este círculo para frenar el avance de los intrusos. Sin embargo, la vigilancia de Zaebas se vio interrumpida por las guerras contra sus rivales demonios y por las constantes incursiones sarracenas. Pero Huges de Payns y los suyos mostraron ser unos excelentes “aliados” porque, devido a su fe y creencias, consideraban que sería hereje dejar los secretos de Sabiduría al alcance de los vivos. Por otra parte, ellos mismos se abstienen de estudiar estos conocimientos perdidos. Entonces, Zaebas los invistió y convirtió en los guardianes de este reino que no pertenece a nadie y cuya entrada, por el arco de los Antiguos, se encuentra en medio de sus tierras.  
Sabiduría rebosa secretos. Después de todo, no me sorprendería que allí se encontrara alguna forma de alcanzar el Valle de las Sombras, la encrucijada de todos los caminos ocultos que unen los 9 Iris, la ciudad edificada en la Isla del Diablo… Porque, Hassan, la distancia que separa el feudo de Zaebas del corazón de los infiernos es tal que es imposible de concebirla.
Si las ambiciones de Bran carnoth son las que dices, entonces procurará alcanzar ante todo el Valle de las Sombras. Porque ese lugar, tumba de los antiguos, primeros habitantes del Caos, ya existían antes del advenimiento de los demonios.  
Podríamos decir, Hassan, que cada uno de nosotros, a través de nuestras investigaciones, sólo hemos conseguido una pequeña parte del conocimiento. Sin embargo, el rey de los condenados parece tenerla toda sin necesidad de estudiar los textos antiguos.
Creo que ya te he dicho todo lo que sé – declaró la Viajera con aire cansado -. Pero aún voy a advertirte de algo, en recuerdo a todas las veces que los tuyos me honraron con su hospitalidad mientras deambulaba por los círculos infernales… hay cosas que crees poder escoder, Hassan. Aunque Huges de Payns no sospeche el auténtico motivo de tus investigaciones actuales, sabe que el jardín del Edén es la razón de tu búsqueda. Por ello no ignora que todas tus esperanzas para alcanzarlo recaen el la princesa Layla bint Suraya: el corazón puro que, mediante tu guía, te revelará el verdadero camino de Luz. Sin embargo… ¿qué pasará si es rechazada como lo fueron los elegidos anteriores? ¿Estás seguro de que eres lo bastante fuerte para superar este nuevo fracaso? 

Al-Sabbah sonrió. La crueldad de su cara desapareció para dejar paso a la serenidad de un viejo que espera apaciblemente a la muerte.

   – Sí, lo soy – respondió lentamente Hassan-. Porque desde el instante en que viniste a mí, sabía que aún quedaría un corazón puro además del de Layla para mostrarnos el camino. Te lo hice ver, pero no prestaste atención a eso. Busco la Luz, pero no soy digno de ella. Tu viejas en las Tinieblas y tienes Su confianza.

Al principio, la joven mujer no creyó que hablara de ella. Cuando por fin vio las cosas tal y como eran, la cólera se apoderó de ella. El Viejo de la Montaña estaba convencido de lo que acababa de decir… Por lo que nunca había tenido la intención de hacerla ejecutar por sus esbirros, contrariamente a la impresión que había dejado entrever durante la conversación.

Se había aprovechado de ella. No es que ella deseara ser decapitada por una espada dibbukim, ni lamentaba haber compartido con él sus conocimientos. Lo que resultaba realmente grave era que había conseguido engañarla. Había sido lo bastante ingenua para creer que ese viejo había tenido su vida en sus manos. Y, a medida que se enfurecía, compredía lo que su rabia revelaba. 

Ella no podía admitir que la hubieran engañado… y el que fuera capaz de experimentar aún tal sentimiento después de todo lo que había visto en el Infierno, demostraba que el Viejo de la Montaña tenía razón.  Para la joven mujer la mentira era peor que la muerte. En ese lugar, la vida valía menos que la virtud, que era la fuerza gracias a la cual mantenía los ojos bien abiertos en aquel pais de pesadilla.

Acababan de tocar la inocencia que se escondía en el fondo de su ser, enterrada como si fuera un tesoro.

   – Mis palabras te hieren porque mis palabras son ciertas – dijo el viejo con calma.

   – ¡Estás loco al-Sabbah!

La Viajera abandonó el campamento sarraceno titubeando como un alma que acabara de ser golpeada por una verdad innombrable. Quiso contradecirla escudriñando el horizonte en busca de un enemigo… Cualquier enemigo al que pudiera abrir la garganta y cuya sangre pudiera manchar su cuerpo para que no fuera el santuario de la locura de los hombres.

Pero para ella la sangre jamás había sido una barrera contra la virtud.

Thomas Cheilan

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3 Responses to “Crónicas de Zaebas- Un rey en el campo de batalla (2ª parte)”


  1. 1 Makoto
    20 enero 2010 en 11:08 am

    UUoooo xD como mola^^ me encanta Bran y me encanta la VIajera snif snif^^ que wuapa esta la histora ^^ gracias por la molestia de traducuirla xD estas son las cosas que me dan mas ganas de seguir con el juego xD ejejejej^^

    • 2 Alissea
      20 enero 2010 en 12:35 pm

      La verdad es que es un historia que aclara algunas cosas sobre Bran, y eso para los jugadores de Perdidos está mu bien jejeje
      Pues si esta te ha gustado, espérate a leer las otras 5 o 6 que quedan en la recámara 😉

  2. 3 Makoto
    20 enero 2010 en 4:31 pm

    =O voy a ser fan incondicional tuyo a a a , pero ponlas plis ponlas xD ejejejejej, ^^ siempre cuando puedas claro esta xD ejeejj


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